Respirar no es sinónimo de vivir, la vida va más allá de los sentidos mismos, la vida es todo aquello que se empieza a crear en la mente hasta que se vuelve tan fuerte como una convicción. Crece en el corazón hi se convierte en una meta, esa meta que hace que las personas sonrían y sientan que tienen un sentido sobre la faz de la tierra.

Vivir es respirar y sentir que con cada aliento de la naturaleza algo de ella se transmite en el pecho y se convierte en libertad. Vivir es comprender que los diversos mensajes de la vida conducen a un sentido extraordinario que entrelaza la realidad y los sueños.

Vivir es dejar que la vida siga su curso y que con él traiga prosperidad y un futuro mejor. Pero hay de aquel individuo que trate de ofuscar los deseos de vida de otro semejante. No habrá castigo más constante que el de la propia conciencia. Esa misma que lleva al poeta a expresar su más bello poema a la persona que ama.

El vivir y el sobrevivir son muy diferentes, los mensajes de la vida enseñan que para triunfar en esta vida  hay que perseverar en lo que se desea y convertirse en lo mejor del mundo. Vivir es tomar las oportunidades en el momento oportuno, dejarse llevar por los sentimientos, hasta hacer que estos sean capaces de descubrir en sus sueños ese espíritu de esperanza que los mantuvo vivos.

Sobrevivir es respirar y desear estar muerto, es darle la espalda a la vida. Los mensajes de vida ayudan a entender que el contexto de  Sobrevivir es una forma pobre de tener conciencia y no darse cuenta que el mundo tiene mil y una oportunidades de ser un paraíso terrenal. Vivir es comprender que por muy difícil que sea la vida siempre hay una sonrisa amistosa que  transportara a lugares imaginados en lo que se puede apreciar que la vida es un regalo de Dios.