Dentro del corazón de todo ser humano habita una fuerza oculta, que solo sale cuando más se necesita o cuando se deja escuchar el corazón. Esa fuerza es capaz de convertir a cualquiera en la mejor versión de sí mismo. Con tan solo una chispa es capaz de encenderse y transformar las ramas secas en una hoguera.

Ese deseo de supervivencia ha hecho que muchos héroes se hayan convertido en leyendas, ha movido naciones, pensamientos e ideologías. Ese deseo de ser libres hace que una persona observe su vida y aprenda de sus errores y trace nuevamente su camino.

Los mensajes de la vida se repiten una y otra vez, de modo de quedar grabados en lo más profundo del ser humano. Dentro de cada persona hay nuevas fuerzas, nunca se acaban los deseos de triunfar, solamente están escondidos esperando que un valiente los tome y se convierta en lo que desea ser.

Nuevas fuerzas se encuentran en las palabras de un amigo, mensajes de vida y esperanza que alientan a continuar luchando ante la adversidad. Nuevas fuerzas se encuentran en la mirada de la persona que se ama, ese deseo de salir adelante y demostrar al mundo entero que todo es posible.

Nuevas fuerzas se han de encontrar en las manos de la persona que trabaja arduamente para sacar adelante a su familia. Nuevas fuerzas se encuentran en la sonrisa de un niño al ver a su padre cuando regresa a casa. Ese poder inspirador de sentirse vivo tiene la habilidad de cambiar al mundo entero. Por ello los mensajes de vida que dan nuevas fuerzas son tan importantes porque sus beneficios no tienen límites. Nuevas fuerzas se ha de encontrar en la voluntad de estar vivo, de amar y sentir que se es libre con toda el alma.